Un remanso de tranquilidad donde predomina la naturaleza que ofrece un escape a quienes buscan desconectarse del ajetreo de la ciudad. Con esa idea surge Piedra de las Ánimas (PDA), un proyecto inmobiliario desplegado en un área de 230 hectáreas (hás) en la Sierra de las Ánimas (Maldonado).
Al margen de las chacras, en una parte del complejo se desarrolla un espacio gestionado a través de un fideicomiso. La idea es preservar el «estado virgen» del lugar y no permitir cualquier tipo de construcción, explicó Mateo Vilar del Valle, uno de los socios de PDA junto a los empresarios Alejandro Hounie y Joaquín Izuibejeres.
Allí se instalarán cabañas ecológicas, como una apuesta adicional del grupo de inversores. Con ambientes integrados como si fuera un loft, las cabañas ocupan 50 o 90 metros cuadrados (m2) y todas incluyen estufa a leña, decky parrillero.
Piedra de las Ánimas dispondrá además de áreas comunes (piscina, huerta) y servicios como almacén, minirestorán, club house y circuito ecuestre. Otro aspecto que enfatizaron los desarrolladores es la seguridad; por ejemplo, se instalará un sistema de control de acceso automático conectado con un call center que hará vigilancia 24 horas.
La sustentabilidad es un valor que destaca al emprendimiento desde su concepción; se definió el uso de paneles y calentador de agua solares, el ahorro de agua, uso de artículos de limpieza naturales y biodegradables y producción de alimentos orgánicos, entre otras acciones «verdes».
Los precios de las cabañas van de US$ 78.000 a US$ 136.000, mientras que las chacras valen entre US$ 79.000 y US$ 125.000 (ya se vendieron las primeras siete). Los inversores estiman que su propuesta apunta a un público interesado en tener un «refugio» donde vivir de modo «más offline», dijo Vilar del Valle.